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TEFLON Y ALUMINIO
Por Raymundo Renteria L.

En general, las empresas quieren ganar dinero de cualquier forma, en parte porque los gobiernos se lo permiten y la publicidad se encarga de dar a conocer productos que dañan la salud humana, y la gente, que carece de información, los compra sin saber los riesgos que corren con su uso o con su consumo. Por lo tanto, si le interesa su salud, desconfíe de productos, aunque estén autorizados por las autoridades sanitarias  o por algún otro organismo público.
Los recipientes de aluminio se calientan rápidamente y el teflón de las sartenes evita que el alimento se pegue pero ambas sustancias son tóxicas y pueden producir varias enfermedades, entre ellas el cáncer, por lo tanto si tiene recipientes de aluminio o con teflón, mejor es no usarlos, tenga cuidado. En su lugar puede comprar ollas y sartenes de acero inoxidable tipo quirúrgico, de barro sin plomo o de algún otro material no tóxico.
El teflón es un fluorpolimero. Esta compuesto, entre otros, por el ácido perfluoroctanico (PFOA). Normalmente, este compuesto esta aislado en las sartenes por otros compuestos del teflón. El PFOA es un veneno, así que si un sartén de teflón esta rayado o descascarado, es mejor no usarlo
Para que comprenda la importancia de los materiales de cocina sobre la salud, Basil Shackleton en su libro La Curación por las Uvas dice lo siguiente: 
“... Estaba criando perros daneses Harlequin Great, pero perdí tres de mis campeones a causa de enteritis, y el veterinario no pudo darme razón de esta enfermedad. También perdí una camada entera en una ocasión por idéntico motivo. Unos años más tarde, después de leer un artículo del profesor Steyn (que habla de la intoxicación de perros por aluminio), traté de recordar la forma en que cocinaba los alimentos para mis animales. ¡Era en cacerolas de aluminio! Es muy lógico que relacione la muerte de mis perros con el envenenamiento por aluminio, después de todas las advertencias que me han hecho los doctores de no cocinar en este tipo de utensilios, tras leer el artículo y después de una experiencia que recientemente tuve con un amigo mío... ¨
´´... Este amigo sufría constantemente de enteritis, hasta que un día le pedí que se enterase con qué utensilios cocinaba su esposa. ¡Eran de aluminio! Naturalmente, le conté la historia de los perros, y el artículo del profesor Steyn, lo cual fue suficiente para que en su casa se cocinase con utensilios de acero quirúrgico. Me es grato decir que no hubo más enteritis... ´´
´´... Recientemente, también una de mis empleadas sufrió heridas en su tobillo derecho que no se curaban a pesar de un tratamiento intensivo por parte de los médicos. Le pregunté qué bebidas tomaba y descubrí que ingería mucho café y refrescos. Le sugerí que dejase de tomar estas bebidas. A la semana siguiente sus heridas mejoraron considerablemente sin tratamiento médico, pero su absceso que tenía no acababa de curarse.
Entonces descubrí que las cacerolas que utilizaban en su casa para cocinar eran de aluminio. Le expliqué cómo tiene lugar la corrosión y cómo las pequeñas partículas de aluminio entran en el cuerpo a través de la comida y nos envenenan. Naturalmente, desecharon en su casa todos los utensilios de aluminio. Al final de la otra semana la herida se curó completa y definitivamente... Casi como por arte de magia...”.
TOXICIDAD EN LOS GASES. Los riesgos de una sartén demasiado caliente
Los típicos sartenes recubiertas con teflón que utilizamos a diario para cocinar alimentos encierran más peligros de los que pensamos. A los riesgos habituales de preparar la comida con aceite muy caliente debemos añadir ahora los derivados del calentamiento del teflón, material que a temperaturas superiores a los 370 grados libera 15 gases tóxicos, entre los que se incluyen dos de naturaleza cancerígena.
Aunque todavía no existan pruebas fehacientes que dichas emisiones sean dañinas para el ser humano, no ocurre lo mismo con otras especies animales, donde la contaminación está demostrada. Y así lo certificaron unos documentos internos de la compañía americana DuPont, productora de teflón, donde se afirmaba que si este material se calienta por encima de los 240 grados la toxicidad de sus partículas puede acabar con la vida de un pájaro.
«Si un pájaro de compañía está lejos de la cocina mostrará signos febriles, pero si está cerca morirá ante el sobre calentamiento del teflón», asegura Darle Styles, veterinario de la Universidad de Texas, al diario ‘USA Today’. A la vista de estos datos, el Environmental Working Group (Grupo de Trabajo sobre el Medio-ambiente) ha exigido al gobierno americano que tome medidas detallando por medio de una etiqueta en cada producto que contenga teflón los riesgos potenciales para la salud que puede tener este material.
«Si su humo puede matar pájaros ¿qué puede hacer este humo con nosotros?, se pregunta Jane Houlihan, vicepresidenta del grupo que ha denunciado el caso. Según sus declaraciones, los 260 grados son alcanzados con mucha facilidad en la mayoría de las cocinas. Su opinión ha sido rápidamente contradicha por un oficial de la compañía que ha asegurado que dicha temperatura raramente es alcanzada en las cocinas de los hogares. Hasta la fecha no se han realizado estudios a largo plazo sobre los efectos de las emisiones del teflón en humanos. No obstante, parece que el excesivo calentamiento de éste y otros materiales antiadherentes provoca en las personas síntomas de fiebre, dificultad respiratoria, escalofríos y dolor de garganta.
 «Desconocemos los efectos adversos a largo plazo asociados con este material, pero si así fuese el caso ya lo hubiésemos dado a conocer», asegura Cliff Web, portavoz de DuPont, en ‘USA Today’. Aunque esta empresa reconozca que cocinar a más de 260 grados es perjudicial para los pájaros, siempre ha negado el efecto negativo en humanos porque, según sus datos, a esa temperatura los agentes químicos que podrían ser dañinos para el hombre todavía no se han desprendido.
La compañía recomienda que cuando se utilicen sartenes de teflón se debe cocinar a bajo y medio fuego, pero esta recomendación resulta insuficiente para el presidente del Grupo de Trabajo sobre el Medioambiente, quien asegura que la recomendación a menudo dista mucho de la realidad y que «todavía estamos buscando a aquella persona que nunca haya dejado demasiado tiempo la sartén sobre el fogón».
En abril, la Agencia de Protección del Medioambiente emprendió un exhaustivo estudio para determinar la seguridad del agente C-8, presente en muchos materiales, incluido el teflón. A la espera de los resultados, fuentes oficiales han declarado que se ha exagerado sobre la toxicidad de este material, ya que actualmente nadie dispone de ninguna prueba que confirme en humanos los efectos perniciosos a los que aluden varias asociaciones.
Por otro lado, la compañía DuPont no es la primera vez que es acusada de omitir datos sobre los efectos contaminantes del teflón, pues ya en 1984 quedó demostrado que la empresa era consciente de que estaba contaminando la corriente de un río cercano a su fábrica, situada en el estado norteamericano de Virginia.
Envenenamiento del Teflón
Han habido muchos comentarios de los efectos de los humos del Teflón en pájaros. El Teflón y el resto de las superficies emiten probablemente humos tóxicos cuando se están calentando. Las declaraciones originales demandaron que tuvo que ser calentado a los 500 grados antedichos. Esto no es necesariamente verdad. Usted puede encontrar productos del Teflón en artículos de la casa tales como potes, cacerolas, hojas que cuecen al horno, calentadores del ambiente, secadores de pelo, etc. Cualquier cosa que calienta para arriba tiene básicamente el potencial del tener Teflón en él.
 
Los síntomas que un pájaro esta siendo envenenado por el Teflón son carencia de la coordinación, el wheezing, debilidad, distree respiratorio, y convulsiones. La muerte ocurre generalmente demasiado rápidamente para el tratamiento. Una exposición mínima a los humos puede responder al aire fresco, al calor y al líquido.

Científicos advierten sobre el uso del teflón

El teflón, utilizado como antiadherente en utensilios de cocina, emite sustancias cuyas consecuencias a largo plazo aún no fueron detectadas, según un estudio canadiense.

Investigadores de la Universidad de Toronto, en Canadá, advirtieron que el teflón, un compuesto antiadherente utilizado en sartenes de cocina, emite químicos que tardan siglos en desaparecer y cuyos efectos a largo plazo se desconocen.

Aún no se ha probado que las sustancias eliminadas por el teflón afecten a los alimentos y la información es insuficiente para deducir consecuencias claras, aclararon las fuentes, según informó la cadena estadounidense CNN.

El teflón - producto fabricado por la compañía Dupont de Nemourscon con polímero de flúor- se corrompe cuando es calentado entre 200 y 500 grados centígrados. Diane Chomper, vocero de la multinacional, declaró que los estudios científicos se habían realizado utilizando temperaturas muy superiores a las que se usan normalmente para cocinar los alimentos, según indicó la CNN.
El estudio, que fue dirigido por profesores de química Scott Mabury y David Ellis, fue publicado en la revista "Nature".
Ese trabajo demuestra que entre los productos químicos resultantes de la degradación del teflón se encuentran el ácido trifluoracético y los perfluorocarboxilatos, que pueden acumularse en el tejido animal. La descomposición del Teflón también origina gases responsables de la destrucción de la capa de ozono y fluorocarbonos, que contribuyen al calentamiento global de la Tierra así como un herbicida de acción débil.

China investiga si el teflón de las sartenes es dañino

Las autoridades china iniciaron una investigación contra una multinacional química para analizar si el teflón, la sustancia química utilizada en millones de sartenes de todo el mundo, puede perjudicar la salud del ser humano, según informó la agencia estatal Xinhua en su página web.
La información señala que los resultados se tendrán tras un minucioso estudio y en ellos se comprobará si los objetos que tienen esta sustancia antiadherente emiten ácido perfluoroctanoico (C-8), que puede producir trastornos hepáticos o del aparato reproductor.
China, donde el uso del teflón está tan extendido como en Occidente, tomó la decisión de abrir la investigación una semana después que la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos, EPA, acusara a la multinacional de ocultar la presencia de C-8 en sus productos durante los últimos 20 años.
Estudios científicos señalan que si el teflón alcanza temperaturas por encima de los 260 grados - algo que suele ocurrir al cocinar- emite productos tóxicos capaces de matar a un pájaro, o producir síntomas similares a la gripe en seres humanos. Además, según estudios realizados en EE.UU, el uso generalizado de este material en la vida actual ha hecho que el C-8 esté presente en la sangre de un 90 por ciento de la población.
Ya en el año 2001, investigadores canadienses de la Universidad de Toronto advirtieron que el teflón emite productos químicos que tardan siglos en desaparecer y cuyos efectos a largo plazo se desconocen. La descomposición del teflón también origina gases CFC, responsables de la destrucción de la capa de ozono, y fluorocarbonos, que contribuyen al calentamiento global de la Tierra, así como un herbicida de acción débil.
Según los autores, "cuando las fluorinas se descomponen, el subproducto es muy robusto y la naturaleza no sabe cómo descomponerlo".
El Teflón se utiliza desde hace décadas en las sartenes y otros utensilios de cocina para evitar que los alimentos se peguen.
No mata, pero contamina

"La sartén no va a matar a nadie - añadió Ellis- pero es una cantidad adicional (de TFA) que se añade a nuestro entorno. No queremos asustar a la gente para que tiren a la basura sus sartenes".
Muchos otros productos industriales utilizan también los mismos polímeros de flúor para aislar cables de comunicaciones, suavizar calcetines o fortalecer aceites para motores.
El teflón está constituido por unidades de monómero de tetrafuoroetileno, que es una molécula lineal que se obtiene por polimerización radicalaria.
A pesar de que los compuestos fluorados no suelen ser tóxicos, el teflón es tóxico al someterlo a altas temperaturas (T>300ºC) y se emiten contaminantes a la atmósfera.
Para la obtención del teflón partimos de un agente clorante, en este caso cloro gaseoso, y lo hacemos reaccionar con metano a una temperatura de 450ºC, mediante la acción de la luz se van a formar radicales de Cl que se unirán al metano para formar triclorometano.
En un segundo paso el triclorometano se hace reaccionar con fluoruro de hidrógeno para dar HClF2 y bajo un calentamiento a 800ºC, reacción por lo tanto endotérmica (todas las anteriores son exotérmicas), obtenemos el monómero de tetrafluoroetileno y ácido clorhídrico.
El último paso seria la polimerización radicalaria del monómero de tetrafluoroetileno hasta obtener el PTFE o Teflón.
El teflón podría ser peligroso para los humanos  
El Gobierno de EU advirtió sobre los posibles peligros que podría suponer para la salud la exposición a bajos niveles de una sustancia química utilizada en la elaboración del fluoropolímero teflón.

La Agencia para la Protección del Medio Ambiente (EPA) dijo en un informe preliminar que el ácido perfluoroctano, un componente del teflón - material aislante muy resistente al calor y a la corrosión utilizada en utensilios de cocina y productos aislantes- podría ocasionar problemas de desarrollo y otros efectos nocivos en las personas.

El informe sobre el ácido perfluoroctano, conocido por sus siglas en inglés como PFOA, se basa en estudios hechos entre animales y concluye que existen algunas pruebas de que éste provoca cáncer en las ratas de laboratorio. Sin embargo, no está del todo claro si la sustancia tiene el mismo efecto en los humanos, indica el análisis.

No obstante, el informe preliminar señala que esta sustancia posiblemente cause daños al hígado y también está presente en la leche materna de las ratas que se han utilizado en los laboratorios.

Además, que la sustancia en cuestión tiene el potencial de elevar los niveles de colesterol y los triglicéridos en la sangre, lo que coincide con la misma conclusión de un estudio divulgado por la multinacional química Dupont. La empresa, sin embargo, subrayó que no encontró pruebas de que el químico presente problemas para la salud en general.

La EPA aclaró que el PFOA se utiliza en el proceso de fabricación del teflón, pero no en el producto final, que se aplica en productos como utensilios de cocina, ropa, repuestos de automóviles, cables de teléfono y microprocesadores.

La agencia oficial insistió en que se trata únicamente de un informe preliminar y, aunque le preocupa la posible amenaza del PFOA para la salud humana, dijo que "existen grandes incertidumbres sobre la evaluación cuantitativa de los peligros" de ese producto químico.

Pero Lauren Sucher, portavoz del Grupo de Trabajo para el Medio Ambiente, una de varias organizaciones activistas en pro de la protección ambiental, criticó que la EPA esté ahora minimizando los peligros del PFOA.
 ¿Qué es el aluminio?
El aluminio es una sustancia que ocurre en formal natural en el ambiente y constituye aproximadamente 8% de la superficie terrestre. Siempre se encuentra combinado con otros elementos tales como oxígeno, sílice y cloro.
El aluminio metálico es de color blanco-plateado y es flexible. Se usa a menudo en utensilios y artículos de cocina, envases, y en materiales de construcción.
También se usa en pinturas y fuegos artificiales; en la producción de vidrio, gomas y cerámicas; y en productos de consumo tales como antiácidos, astringentes, aspirina amortiguada, aditivos para comidas, y desodorantes.

¿Cómo puede perjudicar mi salud el aluminio?

La exposición a bajos niveles de aluminio a través de los alimentos, el aire, el agua, o contacto con la piel no parece causar daño a la salud. Sin embargo, el aluminio no es una sustancia necesaria para el organismo y en grandes cantidades puede ser peligroso.
Gente que está expuesta a altos niveles de aluminio en polvo en el aire puede sufrir trastornos respiratorios como tos y asma.
Algunos estudios han encontrado que gente con la enfermedad de Alzheimer tiene más aluminio que lo normal en el cerebro.
No sabemos si el aluminio causa esta enfermedad o si la acumulación de aluminio ocurre en gente que ya tiene la enfermedad. Niños y adultos que recibieron altas dosis de aluminio como tratamiento para ciertos problemas de salud, contrajeron enfermedades a los huesos, lo que sugiere que el aluminio puede causar problemas al esqueleto. En ciertas personas se ha observado irritación de la piel a raíz del uso de desodorantes que contienen clorhidrato de aluminio.

¿Cómo pueden las familias reducir el riesgo de exposición al aluminio?

La manera más importante como las familias pueden reducir la exposición al aluminio es conocer las fuentes del aluminio y así disminuir la exposición a estas fuentes. Debido a que el aluminio es tan común y difundido en el medio ambiente, la exposición al aluminio no se puede evitar. Las exposiciones a niveles bajos de aluminio, como los que ocurren en forma natural en alimentos y el agua, y las formas de aluminio presentes en el suelo y en utensilios de cocina generalmente no presentan peligro.
El aluminio es un metal poroso y del que se desprenden residuos fácilmente. Si se pasa papel higiénico por una olla o sartén de este material, éste se pintara de color gris debido a que contendrá partículas de este metal. Algo similar pasara con los alimentos que se preparan en este tipo de ollas y quienes los consuman se contaminaran acumulando aluminio en sus cuerpos. Los síntomas se presentarán tarde o temprano.
La Administración de Alimentos y Drogas (FDA) ha determinado que los utensilios de cocina de aluminio, papel de aluminio, desodorantes, antiácidos, y otros productos de aluminio generalmente no presentan riesgo para la salud.
Sin embargo, en países como Estados Unidos, Alemania, Francia, Bélgica, Gran Bretaña, Suiza y Brasil los utensilios de cocina a partir de aluminio están siendo retirados del mercado y limitada su producción, ante sugerencias de grupos ecológicos.
Por su parte, la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos, en el sumario N° 540, señala lo siguiente:

  1. Hervir agua en un recipiente de aluminio produce oxido clorhídrico, que es venenoso.
  2. Hervir un huevo en un recipiente de aluminio produce fosfato, que es venenoso.
  3. Hervir carne en un recipiente de aluminio produce cloruro, que es venenoso.
  4. Freír tocino ahumado (bacon) en un recipiente de aluminio produce un poderoso ácido narcótico, que en grandes cantidades causa coma y en cantidades excesivas causa la muerte.
  5. Todos los vegetales que se cocinan en aluminio producen óxido clorhídrico, un tóxico que neutraliza los jugos gástricos digestivos, privándolos de su valor para digerir la comida y que produce disturbios gastrointestinales y del estomago, tales como ulceras y colitis.
  6. El veneno causado por el aluminio causa acidosis, lo cual destruye los glóbulos rojos y produce una condición similar a la anemia.

Prominentes médicos advierten por su parte que comer alimentos cocidos en utensilios de aluminio puede causar senilidad. Indican que alarmantes pruebas médicas demuestran que las personas que sufren de demencia tienen una concentración anormal de aluminio en el cerebro.

El Sr. Stephan E. Levick psiquiatra de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, dice que se deshizo de todos los utensilios de cocina de aluminio que poseía después de notar que las ollas se corroían al cabo de un año o dos de uso y comenzaba a formarse un polvo blancuzco alrededor de los puntos de corrosión. Estos eran absorbidos por las comidas y llegaban a depositarse en algún lugar del cuerpo, especialmente en el cerebro.

Un estudio llevado a cabo en Inglaterra durante los años 30 reveló que la comida preparaba en ollas de aluminio puede absorber depósitos de este metal.

Por su parte, el Dr. Donald R, Crapper, profesor de fisiología y medicina en la Universidad de Toronto, descubrió, al llevar a cabo investigaciones de personas que sufrían enfermedades tipo Alzheimer (un tipo de senilidad), que en ciertas partes de sus cerebros tenían una concentración tan grande de aluminio que la misma cantidad en gatos o conejos hubiera sido fatal al cabo de 21 días. Señalo el especialista que el aluminio es tóxico para el cerebro y que el asunto de la toxicidad del aluminio se debe investigar a fondo y que se debe llevar a cabo algún tipo de investigación oficial a fin de establecer que es lo que pasa con el aluminio que se absorbe de las ollas y sartenes y que se ingiere con los alimentos preparados en ese tipo de utensilio.

La mayor parte de la gente considera que el tener ollas y sartenes de aluminio es tan inofensivo como tener un gato casero.

Sin embargo, los investigadores médicos advierten que este metal puede acelerar el avance de la senilidad. Es igualmente alarmante que, aun en pequeñas cantidades, el aluminio en la comida pueda ser causa de un prematuro envejecimiento del cerebro.

Investigadores canadienses han encontrado que en los cerebros de muchos pacientes que sufren de senilidad, tipo Alzheimer, cuya capacidad mental se ha visto afectada o disminuida, se pueden observar niveles de metal muy por encima de lo normal. La senilidad tipo Alzheimer es uno de los problemas médicos más enigmáticos y difíciles de tratar. Pruebas llevadas a cabo en la Universidad de Toronto han indicado que se puede dar marcha atrás al deterioro mental fomentando la eliminación del aluminio del cuerpo.

Esto ha hecho sospechar a los expertos que este metal es más peligroso de lo que se había creído anteriormente.

A su vez, el Dr. H. Tomlinson, quien cuenta con 40 años de experiencia, escribe en su folleto Aluminum Utensils and Desease (Utensilios de aluminio y enfermedades), que una de cada tres personas es sensible al aluminio y que el uso del aluminio en la preparación de comidas y productos alimenticios es uno de los factores más nocivos en la civilización moderna.

Médicos americanos, funcionarios del Departamento de Salud, químicos del sector alimenticio, entre otros, han expresado sus dudas acerca de la poca dureza del metal, lo fácil que es para que se corroa a causa de los ácidos y sustancias alcalinas y las propiedades irritantes y astringentes de las sales de aluminio que inciden especialmente en el sistema digestivo. Entre los males más comunes que se achacan al aluminio se encuentran: llagas en la boca, disturbios del estomago y colitis. Lo más peligroso es el deterioro en la memoria. Algunos especialistas creen que el aluminio puede producir la enfermedad de alzheimer al acumularse este metal en el organismo durante años.

Si se cocina en utensilios de aluminio y la comida se deja reposar en esos recipientes, la persona que coma los alimentos puede ingerir una gran dosis de este metal.

SOLUCION: LAS OLLAS DE ACERO INOXIDABLE GRADO QUIRURGICO.

¿QUE ES EL ACERO?.
Uno de los materiales de fabricación y construcción más versátil, más adaptable y más ampliamente usado es el acero. El acero combina la resistencia y la posibilidad de ser trabajo, lo que se presta para fabricaciones mediante muchos métodos. Además sus propiedades pueden ser manejadas de acuerdo a las necesidades específicas mediante tratamientos con calor, trabajo mecánico o mediante aleaciones.

Los metales y las aleaciones empleadas en la industria y en la construcción pueden dividirse en dos grupos principales: ferrosos y no ferrosos. Los primeros vienen de la palabra ferrum que los romanos empleaban para el fierro o hierro. Por lo tanto, estos son aquellos que contienen hierro como su ingrediente principal, es decir, las numerosas calidades del hierro y el acero.

El acero es básicamente una aleación o combinación de hierro y carbono (alrededor de 0.05% hasta menos de un 2%). Algunas veces otros elementos de aleación especiales tales como el cromo o níquel se agregan con propósitos determinados.

Como el acero es básicamente hierro altamente refinado (mas del 98%), su fabricación comienza con la reducción del hierro el cual se convierte mas tarde en acero.

El acero se clasifica de acuerdo a los elementos de aleación que producen diferentes tipos o clases de acero.

Entre estos tipos tenemos el acero carbón y el acero inoxidable.

Los aceros inoxidables son una gama de aleaciones que contienen cromo, níquel y otros elementos de aleación, que los mantienen brillantes y resistentes a la herrumbre y oxidación a pesar de la acción de la humedad o de ácidos y grasas corrosivos. El cromo forma en la superficie del acero una película pasivante, extremadamente delgada, continua y estable. Esta película deja la superficie inerte a las reacciones químicas. Esta es la característica principal de resistencia a la corrosión de los aceros inoxidables.
 
Algunos aceros inoxidables son muy duros, otros son muy resistentes y mantienen esa resistencia durante largos periodos a temperaturas extremas. Debido a su superficie brillante, se emplea muchas veces con fines decorativos.

El acero inoxidable se usa, entre otros cosas en la fabricación de equipos quirúrgicos para clínicas y hospitales, o para fijas o sustituir huesos rotos ya que resiste la acción de los fluidos corporales y en los últimos años en la fabricación de utensilios de cocina ya que la preparación de los alimentos en este tipo de ollas es más higiénica, se pueden lavar con facilidad y lo que es fundamental no oscurece ni contamina los alimentos.

Sin embargo, pese a estas cualidades de higiene y calidad, estos tipos de ollas no son de mucha aceptación entre las amas de casa  porque el acero no es un buen conductor del calor, como el aluminio, entonces la comida muchas veces se quema debido a que hay que sobrecalentar el utensilio.

Por otro lado, en este tipo de utensilios muchas veces la comida se pega por el exceso de calor lo que no sucede con las ollas de teflón.

LAS OLLAS TOWNECRAFT: UNA JOYA EN SU COCINA.

Para evitar todo este tipo de problemas, el Departamento de Investigación y Diseño de TOWECRAFT, empresa líder en el mercado norteamericano en el rubro de utensilios de cocina y con cerca de 60 años de experiencia, diseño un modelo de utensilio de cocina que hoy por hoy es el de mayor uso entre las amas de casa en los Estados Unidos. Ese tipo de utensilio de cocina es presentado con orgullo a las amas de casa peruanas para que también preparen sus alimentos en una forma higiénica, saludable y sobre todo que conserven todo su valor nutritivo.

Las ollas TOWNECRAFT de acero inoxidable grado quirúrgico son las únicas en el mercado peruano fabricadas con cinco capas selladas permanentemente que impide que se deforme debido a cambios bruscos de temperatura. Durante la cocción, la base permanece perfectamente plana para poder absorber y distribuir el calor uniformemente.

Las ollas tienen en el exterior una capa de acero inoxidable grado quirúrgico T304 con una aleación de cromo que le un brillo de espejo además de níquel, molibdeno y titanio que las hacen resistentes a la corrosión, excelente factor de higiene, y que se pueden usar tanto a temperaturas muy bajas o criogénicas como a temperaturas muy elevadas sin que pierdan su diseño y forma.

En el interior y la parte que esta en contacto directo con los alimentos, hay una capa de acero inoxidable opaco (sin aleación de cromo para evitar posible contaminación de los alimentos con este metal).

En medio de estas dos capas hay una tercera capa de acero carbón. Este tipo de acero contiene diversas cantidades de carbón y menos del 1.65% de manganeso, el 0.60% de silicio y el 0.60 de cobre. Este acero carbón tiene la propiedad de absorber el calor y  mantenerlo por mucho tiempo haciendo que el calor suba suave desde la base de la olla a los lados lo que permite que los alimentos cocidos permanezcan calientes varias horas después de terminado su cocción.

Como el acero es mal conductor del calor, en la base hay una cuarta capa de aluminio sólido 1145 de un cuarto de pulgada de espesor que no esta en contacto con los alimentos pero sí con la flama de la cocina. Por este motivo es que con este tipo de ollas se debe cocina a fuego bajo o lento.

Finalmente, hay una quinta capa de acero con una aleación de titanio que hace que estas ollas se puedan usar en cocinas a gas, a electricidad e incluso con las cocinas de inducción magnética que utilizan la energía magnética para generar calor y cocinar.

Estas dos últimas capas han sido selladas mediante el sistema ENCORE, patentado exclusivamente por TOWNECRAFT, que usando una prensa de tres millones de libras de presión permite un sellado molecular entre la tercera capa de acero y la cuarta capa de aluminio. Este proceso crea una unión de metales para una mejor cocción de los alimentos.

Esta construcción de múltiple capas hace que la comida se cocine rápidamente y se ahorre energía pues todo el cocimiento es realizado a fuego lento. La capa de aluminio permite la distribución uniforme del calor y la capa interior y la otra exterior de acero inoxidable hace que sea más fácil para limpiar.

Las tapas se han  hecho a la medida para que acoplen perfectamente a las ollas. Durante el periodo de calentamiento se forma un sello de agua que preserva los jugos naturales y el importante valor de los alimentos. La humedad, que se convierte en vapor al calentarse se condensa, y dada la forma hábilmente redondeada de las tapaderas gotea de nuevo sobre la comida. Esta acción continua de rociado sella el sabor natural, el color y la calidad de la comida.

Los mangos redondeados y moldeados de plástico fenólico, resisten al calor del horno hasta una temperatura de 250 grados centígrados, y permiten, por su diseño anatómico, asirlos o agarrarlos sin problema de que se puedan resbalar aunque la mano este húmeda o jabonosa.

Fáciles de lavar. El acero inoxidable es liso y duradero para poderlo limpiar en agua tibia jabonosa. Así mismo, se puede lavar totalmente en un lavaplatos automático.

Con este tipo de ollas, los vegetales se pueden cocinar al vapor y las carnes se pueden freír sin aceites ni mantecas. ¿Ha sancochado alguna vez choclos sin agua? ¿Ha preparado alguna vez huevos duros o pasados sin agua? ¿Ha preparado alguna vez tamales al vapor? o ¿Ha preparado una torta o pastel en la hornilla de su cocina y no en el horno?, pues con estas joyas es fácil preparar este tipo de alimentos.

La Sociedad Americana del Corazón dice que cocinar saludablemente requiere mas que una buena selección de alimentos, es también saber como y en que preparar sus alimentos.

El Instituto de Investigaciones contra el Cáncer señala que la nutrición apropiada puede disminuir las posibilidades de desarrollar cáncer.

La Sociedad Americana del Cáncer recomienda utilizar métodos de cocinar bajos en grasa.

La Prestigiosa Clínica Mayo, de los Estados Unidos, dice que el ama de casa corriente pela sus vegetales y que de esa manera se deshace de la parte directamente de la cascara que contiene la mayoría de las sales y minerales del vegetal.

El famoso doctor William Brady, M.D: señala a su vez que hervir le roba a los vegetales 50-90% de sus vitaminas y minerales y la mayoría de sus sabores.

Y finalmente, el economista del hogar y autor del libro Vamos a Cocinar Correctamente, Adelle Davis, escribe que la familia norteamericana corriente deshace anualmente en pelar las papas el equivalente en hierro a 500 huevos, en proteínas el equivalente a 60 bistecs, y en vitamina C el equivalente a 95 vasos de jugo de naranja.

COCINAS DE INDUCCION MAGNETICA.

Son las cocinas del futuro. Estas cocinas son más eficientes y seguras que las cocinas a gas o eléctricas.

Son más rápidas y mucho más frías de operar puesto que no utiliza energía calórica sino magnética. Estas son las llamadas cocinas a inducción magnética y trata sobre la revolucionaria forma de preparar los alimentos.

Estas cocinas utilizan un electroimán que genera energía magnética. Esta energía es absorbida por la aleación del titanio con el acero de la base de la olla de inducción magnética calentándola y transmitiendo el calor al interior de la misma para la cocción de los alimentos. La ventaja de este tipo de cocina radica en que cuando uno retira la olla de la hornilla, esta permanece fría evitando de esta forma peligros de quemaduras entre los niños y ancianos, especialmente de aquellos que sufren del mal de alzheimer.

Este sistema es mucho más barato que la cocina a gas, es más seguro porque no utiliza una llama abierta y además no genera humo. Por último, tiene casi 90% de eficiencia y no requiere mantenimiento.

Las ollas TOWNECRAFT, por su diseño y estructura, son las únicas que se pueden utilizar con este tipo de cocinas, que muy pronto estarán en el mercado peruano. También las ollas TOWNECRAFT se pueden usar en cocinas a gas de kerosene, gas propano y eléctricas.

El futuro hoy en sus manos gracias a las baterías de cocina de TOWNCRAFT, que no son unas simples ollas sino unas verdaderas joyas para su cocina.

 

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