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Por nosotros y los demás seres

Hoy la Tierra resiste como puede las constantes agresiones que erosionan cada vez más la vida del planeta. Fenómenos como el efecto invernadero, la destrucción de la capa de ozono, la muerte de los bosques y la contaminación de los suelos no son más que una escalofriante muestra de los riesgos que amenazan el medio ambiente terrestre. Ahora nuestro gran desafío es forjar y mantener una sociedad sostenible.

Ser consciente de este día implica cuidar y mantener limpio el lugar en que vivimos, el aire, el suelo, las aguas, y la conservación de la flora y la fauna. Reducir la basura que producimos, usar elementos reciclables y biodegradables.

Es querernos a nosotros mismos y a los demás seres humanos, conservando el hábitat. Es evitar el uso de agroquímicos, pesticidas, insecticidas y muchos elementos químicos perjudiciales para los seres vivos. Es luchar contra la deforestación sin planificación adecuada de reposición de los árboles. Es luchar contra la contaminación del aire, contra los derrames de petróleo. Es evitar la matanza de animales (ballenas, elefantes, rinocerontes, leones, delfines, lobos, pingüinos).

Es tratar de salvar la extinción de animales en vías de desaparición. En síntesis, es evitar el desequilibrio ecológico.

Ya pasó la época en que éramos simples observadores del daño Ambiental al aire, agua, vertido de residuos tóxicos sin tratamiento, todos debemos trabajar juntos, pues la Tierra nos sirve a todos sin distinción, debemos proteger nuestro planeta, cuidando el desperdicio de luz, energía, agua, cuidando el suelo, plantando un árbol, evitando la contaminación de los ríos, el mar, colaborando de manera activa, real colaborando con la protección de nuestro planeta.

Cada uno de nosotros desde nuestro lugar por más remoto que sea tratemos de colaborar de manera activa evitando el deterioro ambiental, desde le hecho de no desperdiciar el agua cuando nos jabonamos al bañarnos y/o al las manos o cuando nos lavamos los dientes, dejando correr el agua tratada sin usarla, sin pensar en que existe población que no tiene agua potable, o mejor dicho agua segura.

Cada uno de nosotros podemos ser generadores de cambios reales en nuestro hogar, en el trabajo comunal, contribuyendo a un cambio de actitud por parte de nuestra familia, compañeros de trabajo y comunidad y a la larga de nuestro queridísimo planeta Tierra, anímate a ser parte del cambio.

 

Los hijos como escudo

Tu padre es un mal hombre y desgraciado que nos abandonó hace muchos años, tu madre es mala y por eso se fue a vivir con otro. Son estas, un par de miles sentencias falsas, verdaderas o inventadas que los padres de familia -hombres y mujeres- utilizan a menudo para justificar el fracaso de un matrimonio o el de una unión libre, que termina casi siempre en venganza personal, de sangre incluso.

Fueron a lo mejor al principio años felices, no importó si los padres de ambos se oponían a la relación amorosa que se veía como un sueño. La vida marital de la pareja no siempre es lo máximo, aunque si importante, es parte de la vida. Pero cuando termina una relación por cualquiera de las causas que usted mande y disponga, lo cierto es que, al haber hijos de por medio, empieza la guerra, la guerra entupida y absurda donde nadie gana, solo la vileza de ambos o de uno. Cariño maternal y paternal falso pues.

Entonces, lo que dijeron fue lo mas valioso para ambos, los hijos, se vuelve lo menos importante y se le saca raja al por mayor, en el intento atroz y hasta cobarde de ambos padres, por destruirse mutuamente, por exterminar lo poco que a esas alturas les puede quedar de humanidad, dado que son ellos y solo ellos en lo personal, los que cuentan. Advierto, que si a esta altura alguien se siente aludido, ya ni leo lo demás.

Fracasada la relación, empieza el ataque psicológico de ambas partes, donde participan, amigos, parientes que de ellos son los aliados preferidos, detectives privados y en muchos casos amoríos efímeros, cuyo fin es que el otro(a) sepa que ya no le interesa. Se acostumbra en otros casos, perderse en el alcohol o alguna droga, para “liberar” los males de aquella relación fallida. Devuelto el animo y la razón al cuerpo y haciendo de tripas corazón, se acude inmediatamente a los abogados, quienes muchas veces bajo artimañas legaliodes y sin que el cliente lo sepa, son sacadera de dinero que no se tiene por cierto, pero con tal de ver destruido al otro, se saca hasta del mar.

Viene entonces la etapa de demandas y juzgados, donde aparecen por primera vez los hijos, en su mayoría menores de edad, incluso de 13 años, cuyos nombres son conocidos a la perfección por las secretarios y trabajadores del poder judicial, ante tanta y tanta ida y traída de los menores a estos sitios. Y los padres, felices de no hablarse y hasta con malicia, contentos de ver que el hijo (a) declara a pregunta expresa del abogado defensor…mijit(o), dile a la licenciada lo que tu quieras, a sabiendas de que preparados y con temor deben declarar. SÍ DECLARAR.

RAFAEL MARIN MARIN


México: el precio del feminicidio

Nacer mujer morir en Juárez, fue el nombre de un artículo dedicado hace tiempo a aquellas mujeres que por el simple hecho de serlo, han encontrado la muerte tormentosa en los terrenos escabrosos y áridos de la zona norte del país, principalmente en ciudad Juárez. Su nombre es Araceli, salió del centro de país en busca de una oportunidad de trabajo y un 23 de enero de 1993 quien contaba con 17 años de edad, fue encontrada brutalmente asesinada y sin manos en los parajes desiertos de Lomas de Poleo, zona ubicada paradójicamente en la misma dirección del cristo negro, lugar también predilecto de asesinos de mujeres.

Más de una década ha pasado y cerca de 427 mujeres entre 17 y 36 años (salvo el caso de 5 menores de 14) fueron encontradas muertas en la región y pocos son los responsables que se encuentran tras las rejas. Para Amnistía Internacional el número puede ser superior al descrito, considerando de que en muchos casos no son descubiertos por el profesionalismo con que estas mujeres han sido asesinadas después de que muchas de ellas fueron violadas, estranguladas, asfixiadas, mutiladas, decapitadas, mordidas, cercenadas, calcinadas e incluso utilizadas en actos satánicos. De aquí la claridad del problema con el que nos enfrentamos porque evidentemente la magnitud de los feminicidios o muertas de Juárez –como hoy mundialmente se le conoce-, no han sido abordados con una verdadera procuración e impartición de justicia, dado los cabezazos institucionales que sin balón las autoridades en los tres niveles de gobierno se pegan todos los días.

De lo único que si está segura la sociedad mexicana y por ello es preocupante, es que no hay coordinación de esfuerzos oficiales para darle solución inmediata y esclarecimiento de los hechos a nuestras muertas de Juárez. En efecto, la falta de visión estatal en la procuración de justicia, nulifican los criterios constitucionales de procuración de justicia, prontitud y expedites. Vamos, tan grave es el asunto que en muchos de los casos la imposición de las penas en México ya no es propia y exclusiva de la autoridad judicial, recordemos los linchamientos en el país de los últimos 10 años y nos daremos cuenta de que caminamos descalzos gobierno-sociedad sobre una filosa navaja.

En si podemos observar que el ministerio público también no investiga todavía científica y metodológicamente, prefiriendo en muchos casos la inacción y la reserva procesal y en otros la tradicional tortura por policías judiciales que en nada ayuda a la proliferación de un país democrático.

En el caso de Chihuahua la procuraduría de justicia inició proceso contra más de 50 servidores públicos por presunta negligencia en las indagatorias de los asesinatos de mujeres, lo que en si sólo nos muestra la falta de profesionalización en la que, nuestros policías y ministerios públicos se encuentran, producto de corruptelas al interior de los cuerpos policiales y en otros casos, gracias a los bajos salarios de los mismos que los obligan a corromperse al mejor postor.

Los móviles de las muertas de Juárez son varios así como sus hipótesis; asesinatos seriales, crímenes sexuales, elaboración de videos violentas y snuff, trafico de personas y de órganos homicidas extranjeros – dado que la zona es de alta diversión para extranjeros-, asesinos sicópatas y de imitación, robo asalto, entre otros, lo que como es sabido, genera incertidumbre en la población que sabe únicamente la hija salió de la casa mas no si llegará a la misma.

Un dato importante, es el del sociólogo Erick Gómez Tagle quien expone que de el total de victimas en Ciudad Juárez sobresale un enorme número de violaciones sexuales a mujeres, que habré la posibilidad de que las mismas sean utilizadas para prácticas sexuales extremas (violación tumultuaria, sadismo, tortura, mutilaciones y crucifixión momentánea). Hay que decirlo, la victima sicológicamente si vive lo hace con miedo de por vida, sufre trastornos obsesivos, depresión y tienen conducta negativa por su baja autoestima, al ser una violación tumultuosa sufren desgarres e infecciones de todo tipo que con el tiempo llegan a sanar, más no así la herida del alma.

Reportes médicos señalan que las mujeres fallecidas mueren con mucho dolor físico, miedo y seguramente pensando en el momento del ultraje que no volverán jamás a ver a los suyos. Lo desgarrante de todo esto es que se han encontrado cuerpos pasadas algunas horas del asesinato con expresiones faciales de miedo y terror, en otros casos cuerpos mutilados en cuyas manos y uñas se aprecian signos hemáticos producto de la defensa que opusieron. Hay necrocirugías y/o autopsias que delatan substancias internas en el cuerpo como adrenalina cuando hubo resistencia al ultraje y asesinato. Y de ello el programa nacional de seguridad pública no nos dice nada, y de ello, pocas voces en el congreso de la unión se escuchan con propuestas integrales en búsqueda de la solución lo que es lamentable, en virtud de que estamos dejando crecer un gravísimo problema y cáncer, que el día de mañana se puede presentar en cualquier zona desértica y abandonada de nuestra geografía nacional. Dios nos libre de ello.

Mientras tanto “como un auxilio económico“, el gobierno federal empieza a entregar apoyos económicos equivalentes a 250,000.00 pesos, a familiares de las mujeres que, victimas de homicidio hayan padecido durante el hecho “daño físico o mental”, incluido el dolor, el sufrimiento y la angustia grave, afirmando que es con el objeto de resarcir el daño que provocó la muerte de una persona. En otras palabras hemos empezado a entregar cantidades de dinero en forma discrecional y sin ninguna supervisión de la sociedad, a los familiares de nuestras muertas en Juárez, prácticamente reconociendo que puede ser mejor indemnizar a la familia que otorgarles justicia a secas.

Y nos es que estemos en contra de estos apoyos monetarios a familiares de las victimas, sino de que no existe un programa integral de seguridad pública que evite al máximo los asesinatos en la zona y permita descubrir los móviles de los mismos para no caer en hipótesis tras hipótesis que lo único que han logrado, es despertar en unos la irritación social y en otros confirmar su impotencia y seguridad de que sobre este asunto poco o nada se avanza.

Nuestras muertas son escogidas en las mayorías de los casos 1.50 a 1.60 metros; entre 40 y 60 kilos; la mayoría de complexión delgada, morenas ojos café boca regular, cabello castaño y en algunos casos largo y ondulado. Pero ninguna, ninguna de nuestras mujeres se salva si llegase a vivir en un zona de alto riesgo como las que se encuentran en grandes ciudades del norte, donde no solo abundan los asesinos de mujeres, sino “verdaderas clicas” cuyo campo de acción trasciende allende las fronteras y en el sur del país sofisticadas maras que ya reclutan jóvenes mexicanos entre los 13 y 15 años, cuya principal prueba de ingreso es precisamente la violación de una mujer.

Vivimos advertidos del problema y no encontramos la solución. Lo cierto es que en el país la inseguridad pública es un asunto de seguridad nacional y lamentablemente en los tres niveles de gobierno no la vemos como tal, por lo que nos arriesgamos en forma total a que sigan cayendo mujeres en Ciudad Juárez y otras partes del país sin que en la mayoría de los casos les procuremos justicia. Apéndice: Si en el corto tiempo el Congreso de la Unión no revisa la legislación penal de los estados y la federación para establecer criterios integrales en penalidades relacionadas con el tema, seguramente seguirá siendo mayormente penado en varios estados del país el robo de una bicicleta y no los actos delictivos como los descritos. Pero eso no es todo es mejor prevenir que lamentar. Actuemos.

RAFAEL MARÍN MARÍN