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Por nosotros y los demás seres

Hoy la Tierra resiste como puede las constantes agresiones que erosionan cada vez más la vida del planeta. Fenómenos como el efecto invernadero, la destrucción de la capa de ozono, la muerte de los bosques y la contaminación de los suelos no son más que una escalofriante muestra de los riesgos que amenazan el medio ambiente terrestre. Ahora nuestro gran desafío es forjar y mantener una sociedad sostenible.

Ser consciente de este día implica cuidar y mantener limpio el lugar en que vivimos, el aire, el suelo, las aguas, y la conservación de la flora y la fauna. Reducir la basura que producimos, usar elementos reciclables y biodegradables.

Es querernos a nosotros mismos y a los demás seres humanos, conservando el hábitat. Es evitar el uso de agroquímicos, pesticidas, insecticidas y muchos elementos químicos perjudiciales para los seres vivos. Es luchar contra la deforestación sin planificación adecuada de reposición de los árboles. Es luchar contra la contaminación del aire, contra los derrames de petróleo. Es evitar la matanza de animales (ballenas, elefantes, rinocerontes, leones, delfines, lobos, pingüinos).

Es tratar de salvar la extinción de animales en vías de desaparición. En síntesis, es evitar el desequilibrio ecológico.

Ya pasó la época en que éramos simples observadores del daño Ambiental al aire, agua, vertido de residuos tóxicos sin tratamiento, todos debemos trabajar juntos, pues la Tierra nos sirve a todos sin distinción, debemos proteger nuestro planeta, cuidando el desperdicio de luz, energía, agua, cuidando el suelo, plantando un árbol, evitando la contaminación de los ríos, el mar, colaborando de manera activa, real colaborando con la protección de nuestro planeta.

Cada uno de nosotros desde nuestro lugar por más remoto que sea tratemos de colaborar de manera activa evitando el deterioro ambiental, desde le hecho de no desperdiciar el agua cuando nos jabonamos al bañarnos y/o al las manos o cuando nos lavamos los dientes, dejando correr el agua tratada sin usarla, sin pensar en que existe población que no tiene agua potable, o mejor dicho agua segura.

Cada uno de nosotros podemos ser generadores de cambios reales en nuestro hogar, en el trabajo comunal, contribuyendo a un cambio de actitud por parte de nuestra familia, compañeros de trabajo y comunidad y a la larga de nuestro queridísimo planeta Tierra, anímate a ser parte del cambio.

 

¡No quiero ser congresista!

“Eduardo ya es hora que entres a la política tú que tienes tanta llegada con las MyPE”, me dijo un amigo con la más amplia de sus sonrisas; y añadió muy circunspecto “estoy participando en un movimiento partidario con cuyos dirigentes quiero contactarte”.

Luego de agradecerle tan noble y halagadora propuesta, le dije que no tengo que “entrar” a la política; porque ya vengo “haciendo política” -en el sentido de influir en la conciencia de la ciudadanía propósitos constructivos-.desde mis épocas de dirigente estudiantil en la universidad (1965), mi actividad de periodismo económico desde 1980 (con la revista Avance Económico), de periodismo radial desde 1992, de periodismo televisivo (Mundo MyPE) desde mayo de 2005, y desde 1996 capacitando a miles de empresarios de la micro y pequeña empresa.

También le expliqué, que una campaña política supondría ofrecerle a los empresarios de las MyPE (mis potenciales electores) que yo como congresista resolvería sus problemas. Pero justamente, NO creo que eso pueda ser posible. Ya otros lo han demostrado, pues llegaron a cargos político muy importantes gracias a las ilusiones y votos de los empresarios de la micro y pequeña empresa y los problemas de las MyPE siguen casi intactos.

En todo caso el único problema que se resolvería si yo llegara a ser congresista, es el mío y el de mi familia, pues la nada despreciable remuneración “congresal” estoy seguro que disipa más de una preocupación existencial.

Para que las iniciativas lleguen a convertirse en leyes (inclusive las que sean realmente viables y útiles) no es indispensable ser legislador. Eso también ya lo he experimentado, al contribuir a que en la Ley 28015 se hable de MyPE y no de PyME. Mi modesto aporte ha sido desde la propuesta de ideas y de su constante difusión entre los que son y pueden ser hacedores de normas legales y de política.

Las expresiones de agradecimiento por teléfono, la maravilla del correo electrónico y personalmente de miles de mujeres y hombres que sienten que nuestro aporte de ideas les sirve para seguir batallando en la generación de sus ingresos y de su autorrealización como empresarios, ratifica que esto es lo mío.

Por las 40 mil personas que me sintonizan por radio Ke Buena, por las que me ven por televisión (Cable Mágico canal 86 domingos a las 11 de la mañana, en señal abierta UHF canal 33, 84 y 27), por las más de 50 mil empresarias y empresarios MyPE que han participado en mis conferencias en estos últimos ocho años y que tienen alguna opinión favorable de mí, es que reitero mi promesa de no aparecer como candidato en ninguna lista.

Prometo también, que continuaré en la visión de ser el que te ayude a tener éxito como empresario de MyPE y la misión de entregarte: Visión y entusiasmo, Arenga y reflexión, y Realismo y humildad, para construir un mejor país, desde el negocio que tengamos, sintiéndonos servidores públicos desde la actividad privada.
LIC. EDUARDO LASTRA D. / CONSULTOR MYPE


Los hijos como escudo

Tu padre es un mal hombre y desgraciado que nos abandonó hace muchos años, tu madre es mala y por eso se fue a vivir con otro. Son estas, un par de miles sentencias falsas, verdaderas o inventadas que los padres de familia -hombres y mujeres- utilizan a menudo para justificar el fracaso de un matrimonio o el de una unión libre, que termina casi siempre en venganza personal, de sangre incluso.

Fueron a lo mejor al principio años felices, no importó si los padres de ambos se oponían a la relación amorosa que se veía como un sueño. La vida marital de la pareja no siempre es lo máximo, aunque si importante, es parte de la vida. Pero cuando termina una relación por cualquiera de las causas que usted mande y disponga, lo cierto es que, al haber hijos de por medio, empieza la guerra, la guerra entupida y absurda donde nadie gana, solo la vileza de ambos o de uno. Cariño maternal y paternal falso pues.

Entonces, lo que dijeron fue lo mas valioso para ambos, los hijos, se vuelve lo menos importante y se le saca raja al por mayor, en el intento atroz y hasta cobarde de ambos padres, por destruirse mutuamente, por exterminar lo poco que a esas alturas les puede quedar de humanidad, dado que son ellos y solo ellos en lo personal, los que cuentan. Advierto, que si a esta altura alguien se siente aludido, ya ni leo lo demás.

Fracasada la relación, empieza el ataque psicológico de ambas partes, donde participan, amigos, parientes que de ellos son los aliados preferidos, detectives privados y en muchos casos amoríos efímeros, cuyo fin es que el otro(a) sepa que ya no le interesa. Se acostumbra en otros casos, perderse en el alcohol o alguna droga, para “liberar” los males de aquella relación fallida. Devuelto el animo y la razón al cuerpo y haciendo de tripas corazón, se acude inmediatamente a los abogados, quienes muchas veces bajo artimañas legaliodes y sin que el cliente lo sepa, son sacadera de dinero que no se tiene por cierto, pero con tal de ver destruido al otro, se saca hasta del mar.

Viene entonces la etapa de demandas y juzgados, donde aparecen por primera vez los hijos, en su mayoría menores de edad, incluso de 13 años, cuyos nombres son conocidos a la perfección por las secretarios y trabajadores del poder judicial, ante tanta y tanta ida y traída de los menores a estos sitios. Y los padres, felices de no hablarse y hasta con malicia, contentos de ver que el hijo (a) declara a pregunta expresa del abogado defensor…mijit(o), dile a la licenciada lo que tu quieras, a sabiendas de que preparados y con temor deben declarar. SÍ DECLARAR.

RAFAEL MARIN MARIN