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Los países que han vivido durante los últimos cincuenta años gracias al petróleo ya están comenzando a buscar distintas soluciones al peak oil
El petróleo sin futuro

En sus informes de 2005, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha advertido de que los niveles de producción y consumo mundial de petróleo se están acercando a un peligroso punto de equilibrio. Este punto a partir del cual la demanda de petróleo será mayor que la cantidad producida, denominado como peak oil, ha alertado a geólogos, compañías petroleras y gobiernos, que empiezan a ver las orejas al lobo de una posible crisis económica. La OPEP ha avisado que en 2020 no producirá lo necesario para satisfacer las necesidades mundiales.

El nivel de la demanda mundial crecerá en torno a un 2% anual contando con que los países ricos desarrollen nuevas tecnologías para la producción de energías renovables y apliquen drásticas medidas de ahorro. En estos países se produce un despilfarro energético difícil de justificar: mientras que un ciudadano chino gasta 1,9 barriles de crudo al año, un europeo consume 12 y un estadounidense 25.

De los 53 yacimientos petrolíferos que abastecen al mundo, salen alrededor de 82 millones de barriles diarios. Según el World Energy Outlook 2004, la Agencia Internacional de la Energía pronostica que la demanda diaria seguirá creciendo hasta alcanzar los 90 millones de barriles en 2010 y 121 en 2030.

La propia AIE, en el informe Resources to reserves, admite que la mayoría de los países fuera de la OPEP “han pasado ya su cenit de producción de petróleo convencional o lo harán en breve”. Al mismo tiempo, ha querido desdramatizar la situación al señalar que los avances tecnológicos que ya se han realizado más los que están por venir harán crecer las reservas actuales.

Hoy se extraen cerca de 1.000 barriles por segundo. La duda es saber hasta cuándo se podrá mantener este ritmo de producción y cuánto petróleo queda disponible. La mayoría de los geólogos independientes creen que a finales de esta década se alcanzará el cenit de producción mientras que las petroleras auguran que ese umbral tardará 40 años en alcanzarse y los servicios geológicos de los gobiernos guardan silencio.

El principal temor al peak oil es el supuesto encarecimiento del crudo y el consecuente periodo de recesión económica que se avecina, ya que en un periodo en el que no hubiera suficiente petróleo para todos el precio de este material se dispararía, pudiendo alcanzar un precio de 100 euros el barril. Mariano Marzo, profesor de recursos energéticos en la Universidad de Barcelona, advierte también del peligro de posibles conflictos geopolíticos: “Ahora las compañías privadas apenas controlan el 13,2 % de las reservas, el resto está en manos de empresas estatales. Hasta ahora Occidente vendía tecnología y poder financiero a cambio de suministros a esos países. Pero cuando el petróleo sea realmente escaso esa ecuación se romperá, nadie confundirá valor y precio, y el precio se disparará”.

Los países que han vivido durante los últimos cincuenta años gracias al petróleo ya están comenzando a buscar distintas soluciones al peak oil. Mientras India y China han sido los primeros en asegurarse acuerdos internacionales que garanticen sus “despensas”, España y Francia han optado por planes estatales que fomenten el ahorro de esta materia prima. Otros como Alemania y Dinamarca son países líderes en la producción de energía eólica. Wind Force 12 es una iniciativa para el desarrollo mundial de la energía eólica elaborada por la AEEE y Greenpeace, según la cuál se podría conseguir que, para el 2020, el 12% de la energía mundial sea de origen eólico. Tendrá que transcurrir un tiempo antes de que se empiecen a notar los efectos de estas medidas, pero parece evidente que los gobiernos han tomado conciencia de la necesidad de reducir la dependencia del petróleo.

El problema no es que el petróleo se vaya a acabar, sino que llegará un momento en el que no se pueda mantener el nivel de producción. Es necesario un consumo sensato que permita el ahorro y un uso eficiente de esta materia prima, así como desarrollar nuevas tecnologías que permitan potenciar el uso de las energías renovables. Quizá el peak oil, debido a esta necesidad de aumentar y mejorar el uso de las energías renovables, consiga lo que Kyoto no ha logrado aún: que todos los países reduzcan las emisiones de CO2 a la atmósfera.
ALBERTO SIERRA / SOLIDARIOS


La estación registrará los datos de la radiación solar, la humedad, la temperatura del aire y del suelo, la velocidad y dirección del viento, la presión barométrica, el calor radiante, la precipitación y la reducción del glaciar
Una mirada a los glaciares en el Nepal

En los últimos decenios el calentamiento del planeta ha producido considerables efectos en el entorno de las montañas altas. La nieve, los glaciares y los suelos permanentemente helados son especialmente sensibles a los cambios en las condiciones atmosféricas debido a su proximidad a las condiciones de derretimiento.

Según un informe reciente de World Wildlife International (WWF-International), los glaciares de la región de los Himalaya están retrocediendo a una velocidad de 10 a 15 metros al año. WWF-International ha donado una estación meteorológica al Departamento de Hidrología y Meteorología del Nepal, a fin de supervisar los cambios climáticos que afectan a los glaciares en los Himalaya.

Esta estación automática, con un valor de 12.000 dólares EE.UU., se instalará en el glaciar de Ngozumpa, el más grande del Nepal, en el parque nacional de Sagarmatha. La estación registrará los datos de la radiación solar, la humedad relativa, la temperatura del aire, la temperatura del suelo, la velocidad y dirección del viento, la presión barométrica, el calor radiante y la precipitación, así como sobre la reducción del glaciar. "Nepal es uno de los países más vulnerables al cambio climático y hay que intervenir activamente para tratar este fenómeno mundial que repercutirá en todo, desde la biodiversidad hasta los medios de subsistencia en nuestro país", dijo la Dra. Chandra Gurung, Representante del WWF en Nepal.

El WWF trabaja activamente en el Nepal en cuestiones relacionadas con el cambio climático, tomando la iniciativa en la formación de importantes redes nacionales, creando conciencia, haciendo campañas entre los diversos interesados, promoviendo cambios normativos y elaborando estrategias de adaptación para las comunidades vulnerables, como la de Sagarmatha.
TRISHNA GURUNG / WWF


La temporada 2005, que termina a fines de noviembre, batió el récord en número de tormentas tropicales en la zona, con Beta, la número 23. En 1933 se habían registrado 21 tormentas
¿El calentamiento global es inducido por el hombre?

La intensa temporada de huracanes este año en el Atlántico Norte, con las furiosas y excepcionales tormentas Katrina, Rita y Wilma, no se puede atribuir directamente al calentamiento global, según científicos consultados por Tierramérica.

El huracán Wilma, que devastó la Península de Yucatán y se ensañó con Cuba y La Florida, fue la tormenta más potente en los registros históricos de la cuenca del Atlántico, con una presión barométrica récord de 882 milibares y vientos de hasta 270 kilómetros por hora.

Wilma destrozó cientos de hoteles y comunidades en el balneario mexicano de Cancún, anegó céntricas avenidas en La Habana y dejó a millones sin luz en Miami. Miles de personas soportarán por meses sus devastadores efectos.

Pero, ¿son estas escalofriantes escenas de destrucción producto directo del calentamiento global inducido por el hombre, tal como sugieren algunos observadores y grupos ambientalistas?

No, según Judith Curry, una de las científicas de mayor notoriedad en Estados Unidos en los últimos meses, precisamente por sus esfuerzos para relacionar los huracanes con el calentamiento de la Tierra.

“No podemos atribuir directamente al calentamiento global la intensidad de una tormenta en particular o de varias tormentas en una época en particular”, dijo a Tierramérica Curry, quien dirige la Escuela de Ciencias de la Tierra y la Atmósfera, del Instituto Tecnológico de Georgia, en Atlanta, Estados Unidos.

El calentamiento global es producido por los gases de efecto invernadero, derivados del uso de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas). A este fenómeno, inducido por las actividades industriales del hombre, se atribuyen variabilidades climáticas, conocidas como cambio climático.

“Este año, en el Atlántico Norte y El Caribe, los huracanes han sido especialmente intensos debido a que la temperatura superficial del océano ha sido más alta que lo usual, y a que los patrones de circulación atmosférica han sido favorables”, dijo Curry.

Los huracanes obtienen su violenta potencia del aire caliente y húmedo en la superficie del mar, y empiezan a formarse en aguas con al menos 26,6 grados centígrados.

La temporada 2005, que termina a fines de noviembre, batió el récord en número de tormentas tropicales en la zona, con Beta, la número 23. En 1933 se habían registrado 21 tormentas.

Las causas son múltiples, según Curry. “Este año excepcional puede ser probablemente atribuido a una combinación de calentamiento global, El Niño y la Oscilación del Atlántico Norte”, resumió.

Esta oscilación es un modo natural de variabilidad climática, con periodicidad de décadas.

Otro multicitado científico, Kerry Emanuel, del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT son sus siglas en inglés), concuerda con Curry.

En el Atlántico, que sólo registra once por ciento del número mundial de tormentas, la intensidad de los huracanes se debe a ciclos naturales. “Es difícil ver un signo de calentamiento global ahí”, opinó Emanuel.

“El daño terrible de estas tormentas (Katrina, Rita, Wilma) dependía de que toquen tierra, dónde y cuándo, y eso es mayormente una cuestión de suerte”, señaló el experto a Tierramérica.

Judith Curry y Kerry Emanuel atrajeron los reflectores en los últimos meses por sendos estudios que prueban, por primera vez y cada uno con su propia metodología, que la intensidad (no el número) de los huracanes en los mares del mundo ha aumentado desde 1970, a causa del aumento de la temperatura en la superficie del mar.

Curry publicó el suyo en la revista Science en septiembre, en co-autoría con el científico Peter Webster. Emanuel lo hizo en julio en la revista Nature.

Para ambos, parte del aumento global de la temperatura superficial del mar en las últimas décadas se debe al calentamiento del planeta. “Pero en qué porcentaje, no lo sabemos”, dice Curry. Y ambos son cautos a la hora de culpar a este fenómeno por la furia de un huracán específico.

Emanuel aclara además que no hay ninguna base para afirmar que ha aumentado el número global de huracanes. “Hay alrededor de 90 ciclones tropicales cada año en el mundo, y esta cifra se ha mantenido firme como una roca”, aseguró.

Los estudios de Curry y Emanuel reavivaron el politizado debate sobre clima en Estados Unidos que, pese a ser el mayor emisor mundial de gases invernadero, declinó firmar el Protocolo de Kyoto que los controla y que entró en vigencia en febrero.

Tras el paso de Katrina que tocó tierra el 29 de agosto en Estados Unidos, destruyó Nueva Orleans, produjo daños por 30 mil millones de dólares, y golpeó políticamente a la administración del presidente George Bush, el estridente debate sobre el clima volvió a dividir a la comunidad científica.

Varios especialistas rechazan incluso la tesis del aumento de la intensidad de los huracanes en los últimos 35 años. Reprochan a Emanuel y Curry referirse sólo a datos satelitales a partir de 1970, cuando la cuenca del Atlántico cuenta con registros tomados por aviones al menos desde 1945.

Esos datos comprueban que el Atlántico tuvo periodos ciclónicos tan activos como el actual, aseguran.

El periodo entre los años 40 y 60 registró mucha actividad ciclónica, el que comprende los años 70 y 90 fue bastante quieto, y en 1995 inició el actual ciclo intenso, según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, (NOAA son sus siglas en inglés).

Jorge Sánchez-Sesma, del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, coincide: “La frecuencia de los huracanes en los años 50 y 60 fue intensa y ahora estamos regresando a esas condiciones. El calentamiento global tiene una contribución no antropogénica (no generada por el hombre) significativa que no ha sido tomada en cuenta”, señaló.

Además “la población y sus ciudades han aumentado notablemente en las zonas costeras del sureste de Estados Unidos y en las costas de Quintana Roo en México, eso nos expone más que en el pasado”, indicó.

Para Patrick Michaels, profesor de la estadounidense Universidad de Virginia e investigador del liberal Instituto Cato, con sede en Washington, no hay ninguna influencia del calentamiento global en Wilma, como no lo hubo en Katrina.

Michaels es uno de los más fervientes críticos de lo que llama la “histeria mediática” sobre el calentamiento global, las intenciones políticas detrás de su investigación y los millonarios fondos de los contribuyentes que ésta absorbe en Estados Unidos.

“El presupuesto para estudiar el cambio climático es casi el mismo que el del Instituto Nacional del Cáncer. Cuando eso pasa, usted sabe, la gente va a testificar que su tema es excesivamente importante”, dijo a Tierramérica.

“Si los huracanes hubiesen duplicado su fuerza, las compañías de seguros estarían hechas añicos. Y no es así”, argumentó.

MARÍA AMPARO LASSO


Los costos de atender a estos refugiados serán enormes, según la ONU. Por eso hoy, en todo el planeta, se efectuará una jornada de sensibilización y concientización sobre esta problemática
Habrá mayores refugiados en el 2010

Cerca de 50 millones de personas deambularán por el mundo a causa de las catástrofes naturales. En cinco años, el mayor número de desplazados en el mundo no será por conflictos armados sino por desastres naturales.

Según cálculos de la Universidad de la Organización de Naciones Unidas (ONU), habría 50 millones de personas desplazadas por obra de terremotos, huracanes, incendios y otros desastres ambientales.

"En las áreas rurales más pobres, el aumento de los espacios áridos y la erosión de la tierra son las principales causas para que los habitantes busquen otros espacios", explicó Janos Bogardi, director del Instituto para el Ambiente y la Seguridad Humana del centro académico de la ONU a BBC Mundo.

Las cifras se dieron con base en la información de la Cruz Roja Internacional. De acuerdo con esta investigación, 25 millones de personas abandonaron sus hogares debido a las sequías, la infertilidad de las tierras, la deforestación y las inundaciones.

Esos datos fueron evaluados por expertos reunidos en la sede de la ONU, en Ginebra (Suiza), con motivo de la celebración hoy del Día Internacional de la Prevención de Desastres.

Allí se puso de manifiesto la necesidad de una nueva definición del llamado refugiado ambiental, el cual debe dejar su vivienda por la degradación del medio natural que lo rodea.

La convención de 1951 concede la condición de refugiado a quienes son perseguidos por razones de raza, religión, nacionalidad o pertenencia a determinado grupo social o político, no incluye el refugiado por causas ambientales.

"Ahora se debe aclarar qué queremos decir cuando nos referimos a refugiados ambientales, para así estar mejor preparados para atender este problema", señaló el rector de la Universidad de Naciones Unidas, Hans van Ginkel.

Precisamente, los créditos para pequeños empresarios, que en Colombia no superan los 2 millones de pesos, conocidos como microfinanzas (ver recuadro), fueron considerados por los expertos como uno de los instrumentos que sirven para reducir el fuerte impacto que los desastres naturales están teniendo sobre el medio ambiente y sobre la humanidad.

Esto porque ayudan a las personas a tener con créditos mejores viviendas que resistan los desastres, y también porque las apoyan cuando las perdieron.
Los costos de atender a estos refugiados serán enormes, según la ONU. Por eso hoy, en todo el planeta, se efectuará una jornada de sensibilización y concientización sobre esta problemática.

Microfinanzas pueden ayudar
Gran parte de las muertes y de las pérdidas económicas causadas por desastres naturales (como los que en la última semana han afectado al Asia meridional y a Centroamérica) se deben a la escasa inversión en infraestructuras e inmuebles de calidad, así como a la poca inversión en sistemas sanitarios y de protección de la población, según el director de la Agencia Internacional de la ONU para la Reducción de Desastres Naturales, Sálvano Briceño.

Por ello, esta organización propuso la microfinanciación para ayudar a los pobladores antes y depués de los desastres, pues ellos son los que mejor conocen las necesidades de su pueblo.

Así, dijeron los expertos, se podrán bajar los costos de atender a refugiados, pues son enormes.

Como ejemplo, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) calcula que esta entidad ha ayudado a unos 50 millones de refugiados a reiniciar sus vidas desde que se estableció en el año 1950 y solo para el año 2005 cuenta con un presupuesto de 980 millones de dólares (814 millones de euros).
AGENCIA EFE


La gabarra ha sido inmovilizada y se le ha abierto un expediente sancionador, al tiempo que la contaminación está "controlada"
Buque derrama 7.000 litros de fuel en Estrecho de Gibraltar

El hecho se produjo en el muelle de una refinería ubicada en aguas españolas. Las autoridades señalan que ya han controlado la contaminación. El buque, llamado "Eileen", cargaba suministro para transportarlo al Peñón de Gibraltar.

El vertido se produjo debido a que un tanque de carga estaba comunicado con un tanque de lastre y al abrir esta última válvula se vertió el fuel oil.

Las autoridades marítimas de Cádiz, provincia sureña fronteriza a Gibraltar, alertaron a los servicios de emergencias y a los municipios ribereños y en estos momentos se está trabajando en las labores de contención y limpieza.

Las citadas fuentes apuntaron que la gabarra ha sido inmovilizada y se le ha abierto un expediente sancionador, al tiempo que subrayaron que la contaminación está "muy controlada".
AGENCIA EFE


Seminario Internacional dará a conocer, que por medio de la Observación de Aves y el Ecoturismo, se convierten en una fuente de ingresos y oportunidades para el Desarrollo Económico y Social en el Perú
Experiencias de Costa Rica en observación de aves

La Asociación para el Desarrollo Peruano en el Siglo XXI ADEPSI, es una Organización No Gubernamental de Desarrollo - ONGD sin fines de lucro, se encuentra una vez más, apoyando en la difusión, capacitación y promoviendo la Conservación y el Desarrollo de los Recursos Naturales, que nuestro Perú tiene, unido a la difusión del ecoturismo, ya que es la Industria creciente en el País.

El Perú es el segundo país de mayor diversidad de aves en el mundo: tenemos más de 1800 especies o un 20% del total de la diversidad mundial. Solo en el departamento de Lima se pueden ver más de 300 especies de aves. Por tal razón: En esta oportunidad, por la gran proyección que tiene el campo de la Observación de Aves ligada al Turismo Internacional, el objetivo es difundir más el tema en nuestro País, por tal razón el Instituto Nacional de Recursos Naturales INRENA y Adepsi XXI, como organizadores, con auspicios de la GTZ, CONAM, PROMPERU, PROMPEX, Instituciones, ligadas a la Naturaleza y Desarrollo Sostenido, están comprometidos, difundiendo el Seminario Internacional, donde las exposiciones magistrales de expertos, nacionales e internacionales, darán a conocer lo mejor de sus experiencias y del manejo para el desarrollo que por medio de la Observación de Aves y el Ecoturismo, se convierten en una fuente de ingresos y oportunidades para el Desarrollo Económico y Social en el Perú.

Como expositores: estarán sobre el tema que preocupa al Mundo : MEDIO AMBIENTE, el cambio climático y como afecta, sino tomamos en cuenta las recomendaciones y las medidas pertinentes. Como Expositor el conocido y experto Blgo. Ricardo Gutiérrez Quiroz Director de la Unidad de Gestión Ambiental Transectorial del Inrena. Asimismo, no se puede proyectar sin conocer las reglas y políticas que nos amparan para tales fines, tendrá la participación sobre las Políticas de Conservación y Biodiversidad, el Ing. Marco Antonio Nuñez del Prado Coll Cárdenas del Instituto Nacional de Recursos Naturales Gerente de la Dirección de Cooperación Internacional y Oficina de Planificación. Estos avances, son gracias al Convenio ADEPSI XXI – INRENA.

No puede faltar en este Seminario, una persona tan comprometida y experta con el tema de Promoción del Ecoturismo que apoya al Perú con sus conocimientos y es Consultora Internacional en Promperu, con el Tema POTENCIAL PARA ECOTURISMO EN EL PERU , Dra. Lieves Coppin, Consultora Internacional.

En el Perú tenemos experiencias que se deben replicar, por los grandes y beneficiosos resultados, en especial con las trabajos y esfuerzos realizados con las comunidades y por ello están como EXPERIENCIA DE UNA EMPRESA PERUANA, Rainforest Expeditions S.A. Empresa Ganadora de Premios Internacionales. Expositor: Arq. Eduardo Nycander, Enfoque Empresarial y Resultados de la Participación de la Comunidad.

Y para completar, tienen como invitado con la participación muy especial de las Experiencias de Costa Rica, el experto que viene especialmente desde el Instituto Costarricense de Turismo, con Comunidad, Pymes, EXPERIENCIA EN COSTA RICA, Sobre Observación de Aves. Expositor Arq. Alberto Salas Roiz, Consultor Internacional con amplia experiencia en el tema Pyme, Certificación, y nos podrá comentar que planes y proyecciones hay sobre los Recursos Naturales ligada a la Industria sin chimenea en Costa Rica. Consultor con amplia experiencia a Nivel Mundial. Mayor información en: adepsi@yahoo.com


Científicos alertan que debido al calentamiento de la atmósfera se producirán con mayor frecuencia fuertes precipitaciones que provocarán inundaciones
Calentamiento global no se detiene en este siglo

Grandes cambios climáticos transcurrirán más rápido de lo normal en este siglo. Así lo advirtió este martes el Instituto Max Planck, entidad alemana de gran prestigio en el campo de la meteorología.

"La temperatura global puede aumentar cuatro grados hasta finales de siglo. El nivel del mar aumentará por el calentamiento (de la Tierra) una media de hasta 30 centímetros", precisaron los científicos del Instituto Max Planck en un comunicado.

Los expertos alemanes advierten que en Europa los veranos serán "más secos y calurosos" y los inviernos "más suaves y húmedos" que ahora.

También destacan que es de prever que "bajo determinadas condiciones, en verano se derrita completamente la capa de hielo en el Artico".

Asimismo, los científicos alertan que debido al calentamiento de la atmósfera se producirán con mayor frecuencia fuertes precipitaciones que provocarán inundaciones.

"Los resultados demuestran las conjeturas de los últimos años de que los hombres tienen una gran influencia en los acontecimientos climáticos y que el calentamiento global progresa", añaden los científicos alemanes.

El Instituto Max Planck de Metereología de Hamburgo, en el que trabajan unos 50 científicos, es una de las instituciones de investigación sobre el cambio climático más prestigiosas del mundo.

AGENCIA EFE


El hoyo sobre territorios australes chileno y argentino alcanzará su máxima extensión la próxima semana. Científicos consultados por Tierramérica analizan las posibles causas de este fenómeno
¿Por qué se agranda el agujero de ozono?

La capa de ozono estratosférica luce un enorme agujero sobre la Antártida por segundo año consecutivo, exponiendo a los territorios australes de Argentina y Chile a altas dosis de radiación solar ultravioleta.

El "agujero" o adelgazamiento de la capa de ozono tiene una extensión de 25 millones de kilómetros cuadrados y sigue ensanchándose, según la información satelital de la Agencia Espacial Europea. Podría ser el más grande de la historia.

Estos datos parecen contradecir los últimos anuncios acerca de que la concentración atmosférica de clorofluorocarbonos (CFC), gases agotadores del ozono, ha comenzado a declinar. De hecho, esas sustancias permanecerán en la atmósfera por muchas décadas.

Mientras, el aumento de otras sustancias agotadoras del ozono, como el agroquímico bromuro de metilo, y el uso ilegal de CFC indican que la lucha para restaurar la capa protectora de ozono está lejos de terminar.

"Pueden aparecer nuevos agujeros en los próximos 30 o 40 años", dijo a Tierramérica el meteorólogo Craig Long, del Centro de Predicción del Clima de Maryland, de la Administración Nacional Oceanográfica y Atmosférica de Estados Unidos.

"El agujero de este año sobre la Antártida alcanzará su máxima extensión a mediados de este mes", pronosticó Long. La fecha coincide con el Día Internacional para la Preservación de la Capa de Ozono, que se celebra el 16 de septiembre, a instancias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

"Gracias al Protocolo de Montreal sobre Sustancias que Agotan la Capa de Ozono, el riesgo de las radiaciones dañinas parece estar cediendo", dijo el secretario general de la ONU, Kofi Annan.

El Protocolo de Montreal, adoptado en 1987, obliga a 184 naciones que lo firmaron a eliminar el uso de CFC y de casi 100 sustancias químicas que afectan la capa de ozono, ubicada a una altitud de 15 a 30 kilómetros de la superficie terrestre y cuyo efecto es filtrar los rayos ultravioletas dañinos para la vida.

El debilitamiento de esa capa por las emisiones humanas de gases en las últimas décadas ha incrementado las radiaciones ultravioletas en todo el mundo, provocando más casos de cáncer de piel, enfermedades de la vista y otros problemas de salud en humanos y en otras especies animales y vegetales.

De acuerdo con un estudio del Centro para la Integración Estadística y la Ciencia Ambiental de la Universidad de Chicago, la declinación global de los niveles de ozono se atenuó entre 1996 y 2002.

Aunque es una buena noticia, los científicos son cautelosos. "Algunas sustancias permanecen en la atmósfera durante muchas décadas, y continúan siendo peligrosas", dijo el científico Sherwood Rowland, en un comunicado.

Rowland y sus colegas Mario Molina y Paul Crutzen ganaron en 1995 el premio Nobel de Química por su aporte en la identificación de los peligros para la capa de ozono en los años 70.

El Protocolo de Montreal permite el uso de sustancias agotadoras del ozono en situaciones críticas.

Por ejemplo, las naciones industriales debieron haber eliminado el bromuro de metilo el 1 de enero de este año. Pero los horticultores y fruticultores estadounidenses usaron en 2005 unos 20 millones de kilogramos de este plaguicida, más de lo aplicado en 2002.

Estados Unidos convenció a los países parte del Protocolo que se le permitiera utilizar 8,5 millones de kilos de bromuro de metilo en 2006, más que de lo que usará el resto del mundo rico. Sin embargo, hay alternativas a este plaguicida, económicas y fáciles de usar.

Los sustitutos de los CFC son utilizados ampliamente en todo el mundo, pero su mayor costo ha dado lugar a un mercado negro en sectores como refrigerantes de automóviles, extinguidores de fuego y solventes industriales.

Millones de libras de CFC han ingresado de contrabando a Estados Unidos. Y aunque ahí está declinando, hay un problema emergente en Asia, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). En esa región existen muchos equipos basados en CFC, pese a los compromisos asumidos por las naciones de la región.

Bajo el Protocolo de Montreal, los países en desarrollo acordaron reducir en 50 por ciento el consumo de CFC para enero de 2005 y eliminarlo apenas en enero de 2010.

Esto ha conducido a un aumento del contrabando, sostuvo un informe del PNUMA divulgado en enero.

Las condiciones climáticas también pueden exacerbar la desaparición del ozono sobre las regiones polares. La zona del Ártico ha presentado pocos y más pequeños adelgazamientos que la Antártida, pero en el último invierno boreal sufrió su mayor pérdida debida al frío extremo.

Algunos expertos culpan al cambio climático
A medida que el clima de la tierra se recalienta, la atmósfera superior se vuelve más fría en las zonas polares, creando las condiciones ideales para que sustancias como los CFC y el bromuro de metilo destruyan el ozono.

Aunque se conoce más sobre el impacto del cambio climático en el polo norte, el mismo proceso podría estar ocurriendo en la Antártida, dijo a Tierramérica Claus Zehner, de la Agencia Espacial Europea en Italia.

En definitiva, el clima local y el grado de respeto del Protocolo de Montreal determinarán que existan o no agujeros en la capa de ozono en la segunda mitad del siglo XXI, indicó Zehner.

Lo cierto es que en esta primavera austral, los habitantes de Chile y Argentina, y posiblemente los de Nueva Zelandia y Australia, necesitarán protegerse más que nunca de las radiaciones solares.

STEPHEN LEAHY